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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Historia de la música ranchera

De acuerdo con la página de internet MusicandoteLa música ranchera es uno de los géneros más característicos de la cultura mexicana y que incluso, se encuentra presente en otros países, gracias a los músicos que se han encargado de llevarle al mundo un poco de estilo musical. Además señala que este tipo de música se remonta al siglo XIX, no obstante, no sería sino hasta después de la revolución mexicana en el año de 1910, que alcanzaría su máxima expresión como parte de los gustos y costumbres del país. Posteriormente pararía a formar parte de muchas películas de la edad dorada del cine mexicano, haciendo surgir a muchos clásicos que hasta hoy en día, no son olvidados por los amantes del género[1].

Según Yolanda Moreno Rivas, autora del libro Historia de la música popular mexicana[2], la región que más ha influido en la evolución y desarrollo de los nuevos géneros campiranos citadinos ha sido el estado de Jalisco. La persistencia y difusión del mariachi han sido tan prolongadas y amplias que en la actualidad la música mariachi o ranchera ha venido significar  - tanto en México como en el extranjero – la música nacional por excelencia.
Las canciones que hoy conocemos como rancheras, así como el conjunto comercial de mariachi, son el resultado de una larga y accidentada evolución. Los antiguos sones jaliscienses, conocidos desde el siglo pasado, tuvieron un desarrollo paralelo en los estados de Michoacán, Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes. De un conjunto de danzas originales españolas como boleros, tiranas y seguidillas, derivaron sones bailados con características criollas o mestizas a más de jarabes y un sabroso conjunto de pateritas, lloviznitas, chimizclanes, perejiles y churrimpamplis.

Los instrumentos originales utilizados desde el siglo pasado para la ejecución de los sones característicos de la región, fueron por lo general dos violines, un arpa, una vihuela de cinco cuerdas, un guitarrón de golpe conocido como tololoche y una tambora, con lo que la organización del conjunto presentaba una gran similitud con el conjunto de arpa grande de Michoacán.




[1] Musicándote, Música Ranchera, Recuperado de htp://musicandote.com/musica-ranchera/
[2] Yolanda Moreno Rivas, Historia de la música popular mexicana, Alianza Editorial Mexicana, México, 1979










martes, 1 de octubre de 2019

La canción ranchera y el cine


El estilo ranchero bravío fue el resultado de una conjugación de elementos. la nueva forma de ejecución daba una impostación a la voz o prescindía por completo de ella, utilizando directamente la garganta, aunque esto significara en ocasiones una enunciación rasposa y poco musical (por lo tanto más bravía). Otro elemento determinante, fue la incidencia de las actitudes cinematográficas en la aparición de los nuevos temas de la canción ranchera. La canción bravía, escrita en tono mayor, era agresiva, afirmativa y reivindicativa. Si el tema era amoroso, adoptaba un tono exigente y fanfarrón. El descubrimiento del charro cantor en la película Allá en el rancho grande presentaba a Tito Guízar como un “charro rosa” y fue la mejor afirmación exitosa del nuevo estilo. Guadalajara (1937) de Pepe Guízar puede considerarse ya como un modelo del género.
El afianzamiento definitivo de la canción ranchera ocurrió en los años cuarenta. El nuevo binomio Esperón-Cortázar inició la producción en serie con las canciones ¡Ay Jalisco no te rajes!, la película cumbre de Jorge Negrete.

Durante los años comprendidos entre 1940 1949 dominaron el panorama los intérpretes ya clásicos del género ranchero: Jorge Negrete, Lucha Reyes, el trio Tariácuri con Juan Mendoza a la cabeza, Tito y Pepe Guízar, el trio Calaveras y Matilde Sánchez (la Torcacita). La producción de canciones rancheras se concentró en firmas ya conocidas y nuevos epígonos del género: Manuel Esperón, Ernesto Cortázar, Lorenzo Barcelata, Chucho Monge, Pepe Albarrán, Gilberto Parra, Víctor Cordero y Felipe Valdés Leal.
La tequilera, el gran éxito de Alfredo D´Orsay en la voz de Lucha Reyes, inauguro y difundió los nuevos temas e inspiraciones de la canción ranchera: el alcohol, el corrido de nota roja, el abandonado, el desdén y el elogio de provincia al lado del machismo y la afirmación nacionalista y localista.
En 1942, Víctor Cordero publico Juan charrasqueado y en 1945 aparecieron Así semos en Jalisco de Pepe Albarrán, Tequila con limón, de Esperón-Cortázar y México lindo de Chucho Monge.


Introducción

En este Blog se pretende abordar de manera resumida la importancia que tiene la música ranchera y el mariachi como patrimonio cultura...